jueves, 25 de septiembre de 2008

hagas lo que hagas, ámalo


Ayer vi Cinema Paradiso. Simplemente me pareció increíble, de las mejores películas que he visto. Preciosa.

Aquí os dejo algunas frases que me encantaron, y si no la habéis visto, mi consejo es que no tardéis en hacerlo. Eso sí, hacedlo con un paquete de kleenex al lado...

- Hagas lo que hagas, ámalo. Como hiciste con la cabina del Cine Paradiso.

- Tarde o temprano llega un momento en el que hablar y estar callado es la misma cosa.

- Ahora el cine es sólo un sueño

- ¡Márchate! ¡No quiero oirte más! ¡Solo quiero oir hablar de ti!

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Diplomada asustada...pero sobre todo diplomada

Lo primero que tengo que decir hoy, es que siento haber tardado tanto en escribir......¡¡pero es que he estado muy ocupada celebrando que he aprobado!!
Siii, por fin soy fisio (aunque aún no haya ejercido) y estoy feliz, feliiiiz. Y tan ilusionada como asustada. ¿Qué hacer ahora?

Para centrar mis ideas me fui este fin de semana con unos amigos a una casa rural. Si soy sincera no he solucionado gran cosa, pero he disfrutado mucho. Y lo demás ¿qué importa? ya surgirán las cosas.

No se me olvida daros las gracias a todos por vuestros comentarios deseándome suerte y dándome apoyo, me han ayudado mucho más de lo que creeis :)
Pronto actualizaré, y en cuanto lo sepa os contaré si busco ya trabajo de fisio, si sigo en mi trabajo mientras, si lo dejo, si me voy de viaje...ya veremos, aunque todo el mundo lo crea así, yo pienso que no hay prisa

domingo, 7 de septiembre de 2008

Nueve

La cuenta atrás ha empezado. Cosas o casualidades de la vida, el día 9 del mes 9 a las 9, tengo el que podría ser el último examen de mi carrera. ¡¡Yo como los chinos oye!! si para ellos el número de las olimpiadas y de la suerte era el 8, ¿por qué no iba a ser el mío el 9? El martes lo comprobaré... y ya os contaré si hay una nueva fisioterapeuta entre nosotros. Crucemos los dedos.

Mientras me paso las horas estudiando o sentada delante de los apuntes, que no es lo mismo para nada. Y también aprovecho para darle vueltas a temas en los que me apetece pensar, y otros en los que no me apetece pensar tanto.

Pienso en V y en que ya tengo ganas de verle. En la casa rural de dentro de 2 semanas. En el mal rollo del curro que paradójicamente está uniendo mucho más a la gente y se está convirtiendo en buen rollo. Pienso en mi abuela. Pienso en el futuro. En irme muy lejos. En mi familia, en mis amigos. En el examen. En la gente que viene y la gente que va. En que aunque me duela reconocerlo, aún echo de menos el caos en mi vida. Pienso en mí. Y por supuesto pienso en L; siempre pienso en L

miércoles, 20 de agosto de 2008

AgriDulce

AGRI-

- Pasar una semana con todos vosotros,y que a pesar de estar muy unida a ti sigamos estancados en la fase de amistad
- Darme cuenta de que almenos por un largo tiempo será así.
- Escucharte decir mil veces de mil maneras distintas que no quieres nada serio con nadie.
- Que me digas que eres un golfo y que quieres "disfrutar de la vida"
- Ver cómo miras a otras chicas.
- Tenerte tan cerca y a la vez tan lejos.
- Verte enfadado de verdad por primera vez, y llevarme una mala contestación de rebote.
- Llorar porque la otra noche desapareciste con una chica, aunque luego fuera falsa alarma.
- El miedo que tengo a que descubras lo que siento de verdad y perderte.
- No poder dejar de pensar en ti
- Que me digas que soy tu mejor y única amiga (otra vez)
- Quererte un poco más.


-DULCE

- Dormir en tu casa toda la semana.
- Pasar día y noche contigo.
- Que sonrias y se te ilumine la cara cuando llego.
- Que me digas que cuando no estoy, no es igual.
- Echarnos cientos de risas hasta que nos duela la tripa literalmente.
- Que te dé envidia que llame a otros y no a ti.
- Que me digas que me quieres.
- Verte enfadado por primera vez, y darme cuenta de que en el fondo eres un cordero con piel de lobezno.
- Que te durmieras en mi hombro.
- Que me digas que huelo bien
- Que huelas tan bien.
- Meterme contigo y que te metas conmigo.
- Que me digas que me quieres.
- Tener un momento de confesiones, y hablar de intimidades.
- Que me calientes los pies bajo las sábanas.
- Ponerme tu ropa en casa
- El contacto de tu piel.
- Hablar contigo de "Friends".
- Que me escribas de madrugada para decirme que te falta algo porque no estoy.
- Que me digas que me quieres.
- Que me llames tu "queso"
- No poder dejar de pensar en ti
- Que me digas que soy tu mejor y única amiga (otra vez).
- Quererte un poco más.

lunes, 11 de agosto de 2008

Sigue nadando! sigue nadando! sigue nadando, nadando, nadando...


Las cosas no me van del todo bien. Es así. No puedo engañarme.
A pesar de ello, estoy sonriendo. Estoy contenta. ¿Por qué? ¡¡Pues porque sí!! Porque cuando no se puede hacer nada, lo mejor es seguir nadando.
Sip, acabo de ver "Buscando a Nemo" de nuevo, y creedme, Dory da grandes consejos.

jueves, 24 de julio de 2008

...a mi que nada se me olvida

Me he convencido de que nunca estaremos juntos. Por eso, he intentado olvidarte. He buscado nuevas expectativas, nuevas ilusiones, nuevas tensiones. Y las he encontrado.
"Sólo somos amigos" me he repetido mil veces, aunque desde hace mucho tiempo no actuamos como tal. Y ya ves, he llegado a besar otros labios delante de ti, cuando los únicos que quería besar eran los tuyos.

Pero lo siento, esto se acabó, hay algo que debes saber: hoy me olvidaré de olvidarte.
Y es que hoy dormiré apoyada en tu hombro en un coche camino a Alicante, y no puedo parar de contar las horas. Hoy recuerdo que hace unos meses soñé con compartir el techo de mi tienda de campaña contigo. Y amigo, esta vez no te me escapas.

El que avisa no es traidor ;)

jueves, 10 de julio de 2008

Siempre supe que es mejor, cuando hay que hablar de dos, empezar por uno mismo


Hay algo de mí que aún no os he contado: lo confieso, soy de lágrima fácil. Muy fácil. Soy de ese tipo de personas que lloran con tópicos como la muerte de la madre de Bambi, las bodas, o el último capítulo de Friends. Digamos que soy "sensiblona" como me llamaba R (sí, el mismo R de la "primera casualidad"). O que soy una llorona vamos.

Esto explica que la gente que me conoce la mayoría de las veces no se inmute cuando me ve moqueando desconsolada. Y bueno, no es que eso me parezca bien (porque joder, a veces lloro con razón ¿vale?) pero reconozco que en muchas ocasiones se agradece. Y es que cuando lloriqueo porque se muere un perro en una película, o porque me emociona una canción, o porque veo un gesto bonito entre dos personas, no me gusta que me miren. Cuando lo hacen, me cabreo.

Sobre todo odio cuando me miran con cara de pena, de esas con la cabeza un poco ladeada y una media sonrisa que dice"ooohhh, pobrecilla", y cuando después me intentan ¿consolar?.

Lo más común en esos casos es que me entren ganas de decir algo así como "Sí, estoy llorando ¿qué **** pasa?! ¿Te miro yo a ti?" y que al final diga algo así como "...no te preocupes, estoy bien...gracias" con un tono seco que la gente no suele captar (¿cómo lo van a captar? si en ese momento eres la pobre-chica-blandita-vulnerable-que-necesita-inevitablemente-su-ayuda).

Lo malo es que en los momentos importantes, lo que algunas personas no entienden, es que llorar no signfica que no seas fuerte. Llorar no es lo mismo que ser blanda. Llorar no es sinónimo de que deban evitarte lo que te haga daño. Todos tenemos el mismo derecho a sufrir, a afrontarlo y a aprender de ello.

Y llorar simplemente es una forma de expresar lo que otros llevan por dentro. Yo me hundo, lloro, me desahogo, levanto la cabeza y tiro para delante. Y nadie me verá hacer un puchero fuera de lugar. Cuando hay que guardar la compostura y ofrecer una mano firme, no me tiembla el pulso ni se me humedecen los ojos. Pero eso sólo lo sabe la gente que me conoce.Los mismos que saben que simplemente, soy una llorona.

En fin, que todo este razonamiento filosófico ha empezado porque hoy he visto el concierto de Shakira en Rock in Rio y se me ha caído el alma a los pies por no haber podido ir. Ha llorado la pequeña Isis que conoció a Shakira a los 11 años, cuando la mayoría de la gente ni había oído hablar de ella. Y ha llorado la Isis de ahora, a la que se le han puesto los dientes largos al verla bailar danza oriental, al escuchar mezclas de Hossam Ramzy con "Ojos así", al oír "Hay Amores" dedicada a Gabriel García Márquez y a Ingrid Betancourt, al escuchar la mítica "Pies descalzos", al recordar la época en la que me sentí identificada con "Don´t bother", etc etc etc etc. Aaaaiisss...

Sé que hay cosas peores, que no es un motivo para llorar. Pero ¿qué puedo hacer? ya os lo he dicho, soy de lágrima fácil :)

jueves, 3 de julio de 2008

Zorra apaleada


Para ella sólo existían dos tipos de hombres: los que no la merecían, y aquellos a los que no podía alcanzar.
Se pasó la vida rechazando y dañando a hombres que, a su parecer, no le llegaban ni a la suela del zapato. Mientras que entre uno y otro se dejaba torear por quienes más deseaba tener: los que pensaba que eran demasiado para ella.

Los primeros sufrieron su orgullo y su perfil más altivo. Les hizo todo aquello que la destrozaba cuando ella era la víctima, y jugó con ellos hasta aburrirse con todos y cada uno ¿Qué más daba?: No eran nada para ella. Fue tan cruel, que poco a poco y a pulso, se ganó uno de los calificativos más usados contra las mujeres: con todas las letras, era una zorra.
Los segundos la eclipsaban de tal manera desde su punto de vista, que a su lado se sentía un gorrión. Pequeña, marrón, insignificante, una más. Les seguía allá donde iban, hacía todo lo que le decían, si les faltaba el aire iba corriendo a llevárselo. Mostraba tanto servilismo y tan poca personalidad, que tanto los buenos como los malos terminaron abandonándola, ignorándola, engañándola, apaleándola. A algunos de estos hombres, ni siquiera se atrevió a acercarse jamás. ¿Para qué? No era suficiente para ellos

Ahora, cuando se mira en el espejo, y mientras se desmaquilla pasando el algodón lentamente por todas las arrugas que los años han hecho aparecer en su cara, ve una mujer desconocida. Se pregunta dónde ha quedado su vida, y cómo será el amor, y llora en soledad cuando se da cuenta de lo que ha sido y lo que siempre será: una zorra apaleada